Artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que inflama las articulaciones. Un diagnóstico y tratamiento oportunos ayudan a proteger la función de las articulaciones.

Lo esencial

  • Suele causar dolor, hinchazón y rigidez de más de una hora por la mañana en las articulaciones pequeñas de manos y pies, de forma simétrica.
  • El diagnóstico combina el examen clínico con análisis (factor reumatoide, anticuerpos anti-CCP, marcadores de inflamación) e imágenes.
  • El tratamiento lo orienta el médico, con frecuencia junto con reumatología, y busca controlar la inflamación.

¿Qué es?

En la artritis reumatoide el sistema inmune ataca el revestimiento de las articulaciones (la sinovial). La inflamación sostenida puede dañar el cartílago y el hueso si no se trata.

También puede afectar otros órganos, como los ojos, los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos. No es lo mismo que la artrosis, que es el desgaste de la articulación.

Síntomas de alarma

Consulte pronto o acuda a urgencias si presenta:

  • Una articulación muy caliente, hinchada y dolorosa de aparición brusca, sobre todo con fiebre (puede ser una infección).
  • Dolor y enrojecimiento del ojo con disminución de la visión.
  • Falta de aire, tos persistente o dolor en el pecho.
  • Debilidad súbita de una mano o un pie, o adormecimiento progresivo.

¿Cuándo consultar?

  • Si tiene dolor o hinchazón de varias articulaciones durante más de seis semanas.
  • Si la rigidez matutina dura más de una hora o le dificulta cerrar el puño.
  • Si tiene familiares con artritis reumatoide u otra enfermedad autoinmune y presenta síntomas articulares.

¿Cómo se estudia?

  • Historia clínica y examen articular detallado.
  • Factor reumatoide, anticuerpos anti-CCP, proteína C reactiva, velocidad de sedimentación y hemograma.
  • Radiografías o ecografía de las articulaciones afectadas.
  • Antes de ciertos tratamientos, estudios de infecciones como hepatitis B, hepatitis C y tuberculosis.

¿Cómo se trata, en general?

  • Se usan medicamentos modificadores de la enfermedad (el metotrexato suele ser el más empleado) y, en algunos casos, terapias biológicas o dirigidas, indicadas por el especialista.
  • Los antiinflamatorios y los corticoides pueden aliviar síntomas, preferiblemente por períodos cortos.
  • El objetivo es lograr la menor actividad posible de la enfermedad, con controles periódicos, ejercicio y rehabilitación cuando se necesita.
  • El médico internista evalúa, orienta y, cuando corresponde, remite a reumatología.

El tratamiento siempre lo define un médico tras valorar cada caso. Este texto no ofrece resultados garantizados.

Fuentes

Contenido educativo actualizado el 2026-10-15. No reemplaza la consulta médica; ante una urgencia llame al 123.

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